a los lectores de este blog

mandenme en un post cualquiera,en comentarios, los links a los blogs que escriben. Quiero leerlos, como uds. a mi y he perdido el rumbo. Prometo pasar por todos. Estoy tejiendo blogues.


un poema de Mariana Kruk

# (de "fuego o nada")

#

cualquier vicio
conjuga por igual
placer y riesgo.
tu boca se prestaba
y yo,
ludópata del amor,
no me iba a tirar a menos.

sábado, 29 de abril de 2017

viernes, 28 de abril de 2017

deja vu ¿vos no tenes abuela?

Hablando con Alejandro, de el post anterior, me acordé que lo que le contaba ya lo había ficcionalizado en un cuento.
El "creersela" va de la mano de la tontería. El #creersela" y no hacerlo publico, es tal vez una virtud que se llama humildad. El no creersela es directamente narcisimo basura (o falta de autoestima como dicen en las revistas del corazón)
Ya se que los lectores viejos leyeron este cuento, que publique en agosto. Va de nuevo. Porque viene a cuento

UNA REMERA QUE DIGA


Esperá, esperá, que le tengo que contestar el whasap a la chica que cuida a Cata.¡Ay, mirala, me mandó la foto de la gordis durmiendo la siesta! ¿no está enorme? Ya tiene 13 meses, camina por todos lados. Menos mal que esta chica es un sol, no falta nunca y Cata la adora.
Yo quiero un cortado. No, negra, no quiero medio tostado, estoy lechón del infierno y ahora con esta campera va, pero si no le corto a los tostados .... Ademas llego a casa a las seis y meriendo con la chica, antes de irse -si Cata nos deja- y me cuenta todo lo del día. ¿sabes que el primer paso lo hizo con ella? Me mandó el videito y yo, en el banco no paraba de llorar.
Gracias, pasame el sobrecito de edulcorante. Quería empezar a no tomar mas edulcorante, pero para amarga la vida.
Lo que vos me preguntabas. Yo me tendría que hacer una remera que diga -hablando de la cátedra de Saitta y de nuevo hablando de Arlt-" Rajá, turrito, rajá."
Gran frase, resume lo todo.
Por lo menos lo todo de mi con los tipos. Che, la verdad que podrían haber traído una pepa con el café, antes traían una obleita, como un cubanito, cada día mas ratas en este bar. Tendríamos que haber ido al otro.
No es que yo sea una amargada, con el papá de Cata estuvimos cinco años y todo fue bien hasta que nació la nena. No te puedo decir que es un mal tipo, ni que es un buen tipo. Pero no le daba el tema de ser padre, no tenía el adn necesario, que se yo. Yo me lo veía venir en el embarazo, pero cuando nació la Cata quedó clarísimo. Estaba angustiado, mal, como si fuera un extraño y yo no estaba para contenerlo entre mi puerperio y la nena que era una maquina de pedir atención. Asi que cuando me habló y me dijo que se iba a ir a pensar, que podía contar con él pero así no podíamos seguir, hasta fue un alivio.¿Leiste La uruguaya, de Mairal? En el peor momento, cuando el tipo vuelve cogido y muerto del Uruguay, la esposa le dice que se va. Pero al tipo le sirve porque le tiene que dar una vuelta a su vida. A mi me pasó asi, es como que toque fondo y remonté.  Ahora se lleva a la Cata los fines de semana -eso despues del año- y la que fue mi suegra se debe hacer cargo, no se, no me importa. Yo tengo el banco, la facultad que retomé este cuatrimestre, la nena y algun polvo sanitario del que no espero otra cosa. ¿estas en pedo que yo busco novio o marido? Ni loca. De verdad: ni loca.
Pero la remera tambien me la tendría que poner frente a esos amigarches. Ni se para que uso el plural. Despues que Emiliano se fue, estuve 5 meses ¡¡¡cinco meses!!! tratando de reacomodarme con Cata, con mi vieja que me ayudó, con el banco al que tuve que regresar cuando se acabó la licencia, con Emiliano que no estaba pero molestaba de mil maneras (un día le dije, yo no soy tu psicologa, si tenes problemas pagate una terapia),
Y despues de los cinco meses apareció este tipo. Yo no es que esperaba un novio, ni que me hiciera el filo, solo que me tratara bien (si, boluda, me trató siempre bien) y que fuera una presencia de un varón en mi vida. Aca hay tipos, claro, pero en Puan no sacas uno solo menos neurótico que vos. Ya no hay hombres, todos lo sabemos. Y yo busque en Tinder, y apareció. Es lindo, un lindo guacho. Pero ya fue.
¿y que pasó,? bueno, paso algo que no se puede remontar. Yo soy una mujer, me pasan cosas y yo te pongo el cuerpo y te doy lo mejor de mi (ni le hablaba de Cata, me compré lencería, perfume, me gasté una plata que no tenía en depilación, me hice las manos y los pies en invierno) pero me gusta hablar y contarle y que me cuente.Eso es tan importante como el polvo en si mismo. Estar con un varon que te ame ese rato, que ponga de si algo mas que el cuerpo.
 Si quiere un agujero para ponerla que se compre un cacho de bofe o se pague una puta. El tipo no se dio cuenta de que yo soy una dama. Y que vengo rota: no le iba a hacer una novela con eso, pero con solo mirarme un poco se tendría que haber dado cuenta de que entre hacerme el novio y lo que yo esperaba hay un abismo. ¿como se llama? Ponele Roberto. No, boluda, no se llama Roberto, jajajajja.
No quiero ni nombrarlo. Pero te digo que no me trató mal. Me trato bien. ¿vos jugas al play station? Bueno, yo tampoco.
Che, que hora es? Ah, tengo tiempo, la chica que cuida a Cata se va a las seis y hasta Barracas tengo una hora, asi que todavia tengo 15 minutos para quedarme. Que suerte que me fue bien en el examen de Literatura Argentina, es que me pedí dia de preexamen y hoy, dos dias en el banco y los cuido a los dias de licencia como si fueran oro. Mi jefe sabe de Cata y un par tuve que faltar y ningun problema,no me los pasó, pero no quiero abusar. ¿viste?
No, no te iba a invitar a jugar a la Play. En casa Emiliano trajo la suya y nunca jugué y por supuesto se la llevó. No se llevo muchas cosas, me dejó la heladera que era un regalo de sus viejos y eso que se mudó y no tenia heladera y se la bancó. Que se yo, se llevó una frazada, un par de ollas, dos vasos, dos cubiertos, dos platos. Ya te dije, no es un mal tipo, solo que no creció. Sigue jugando a la play, por ej. No se si tiene alguna mina, a mi se me derritió el amor y no me queda nada, ni odio, ni venganza ni nada. Ojala que algún día se de cuenta que tuvo algo que ver con Cata, que la mitad de ella es él, y pueda disfrutarlo. No es que la ningunee,... no te lo puedo explicar.
Vos no jugaste a la play, pero seguro que cuando eras chica jugaste al family game ¿verdad? Si, yo tambien, con mi hermano. Jugamos al Mario Bross, al circo, ni me acuerdo. Cuando salió el Mortal Kombat II mi hermano se volvió loco. Nos pasabamos el día tirados en el piso jugando eso. Era un jueguito mas de varones, pero cuando tenes un hermano varón ....
Te acordás del Mortal Kombat II? Las fatality, las babalitis .¿como que no te acordas de las babalitis? Eran unas donde los personajes eran bebes!! Claro, eso.
No, no cambié de tema, te voy a hablar de mi amigarche. (lo de amigo te lo debo, es una exageración, para mí el era un amigo, para él yo era solo un garche.... pero ni eso, la verdad es que como Emiliano, no te puedo decir lo que yo era para el tipo porque ya estoy en el terreno de la ficción, pero yo no era algo que valiera la pena).
¿Viste que cuando jugabas al Mortal Kombat tenias varias vidas? Cada vez que la pifiabas se te acababa una vida . NO me acuerdo si tenias 3 o 6 vidas, no se, pasó mucho tiempo. Pero con este tipo era como con el Mortal Kombat. El era el jugador y yo era el juego.
Entonces la pifia una vez y pierde una vida, pero fue tan rápido que creo que ni se dio cuenta, porque siguió jugando de inmediato ¿por que perdió? Mira, él tiene una mina con la que convive, yo entre polvo y polvo le pregunto -no me da celos, nada- y me muestra una foto, una mina mas joven que yo, como siete años , y cuando pasas los 30 y tuviste hijos no es posible simular que tenes 23 ni falta que hace. Pero ahi comete el primer error y pierde la primera vida: me dice: "tenes que estar contenta, mirá lo que es" yo lo miro como diciendo ¿que? Y bueno, teniendola a ella estoy con vos... Ahhhhhhhhhhh bueno. Que pedazo de boludo! Ahi el mortal kombat se apaga y se vuelve a prender pero el jugador perdió una vida.Yo podría haber dicho cosas como Emiliano da cátedra en la Utref de Linguistica Diacrónica y tiene una beca Clacso...y yo estoy con vos.O algo mas canalla, comparar a su mujer en aspectos donde seguro hace agua en relación a mi, pero jamas haría eso: me detestaría. Inclusive sin compararme podria haberle bajado linea sobre mis "merecimientos", pero mi abuelita me enseñó que uno no debe hacerse autobombo. Si el otro no te valora es absolutamente idiota que vos tengas que contarle la maravilla del universo que sos. Yo lo dejé pasar, y Roberto (ya te dije que no se llama Roberto pero no quiero ni nombrarlo para no darle entidad)
Ahi me hubiera venido bien calzarme la remera con la frase de Arlt.
Pero el mortal kombat te da otra vida y yo soy -fui- soy  gauchita.
Entonces por no empezar de nuevo con el tinder a charlar con extraños y armar una salida y conocer de nuevo a alguien, le di inmediatamente otra vida y traté de no ofenderme.(bueno, total no nos escucha nadie, si, me ofendió ¿estas contenta? Que querés, que lloré? si tirás de esa cuerda me pongo a llorar de una)
La idea era vernos cada dos o tres meses. Ya te dije que no quería un novio, sino alguien... Yo le escribía, le contaba cosas, a la noche, cuando Cata se dormía y la noche se hacía grande y no tenía ganas de estudiar. Desde que se fue Emiliano la peor hora es la noche. No tengo miedo, es que me siento sola y le escribía cosas por gusto. Le contaba cosas de la facultad, del banco, a veces alguna cosa de Cata, sin ser densa. Pero seguro que a él le resultaba densísima porque no me contestaba. Y un dia, a fuerza de no contestarme, perdió otra vida del Mortal Kombat.
Le quedaba una y entonces me dí cuenta que ni siquiera le ponía onda al encontrarnos, que me había estado mandando fruta, que se yo. Y entonces game over.
No, no estoy triste. Bah, boluda, un poco si. Che ¿pedimos un tostado y lo compartimos? Y otro café? Mozo, traiga un tostado y dos cortados en jarrito.No, no estoy llorando, es que ando con este resfrio ¿viste como se vino este invierno? Con todo hermana, alcanzame la cartera que tengo los carilina. No, boluda no pasa nada. De verdad te digo.
Game over porque  la concha se te cierra como un molusco vivo, se te seca. Yo se que de esta voy a salir, será como dice mi peluquera, ya no hay hombres.  A Roberto no le intereso y yo ya no quiero que me toque ni con un palo.Y el tipo ni siquiera lo debe haber registrado, ese nivel de interés tenía.
Vos sabes que es lo que queremos las mujeres, mas que cojer, queremos que nos quieran, que nos deseen. Yo, me voy a hacer una remera que diga Rajá turrito rajá, la voy a llevar en la cartera junto con el desodorante intimo y a la primera de cambio cuando tenga otro tipo, pelo remera y me doy la media vuelta.

jueves, 27 de abril de 2017

Creerselá.

Mi madre (como todas las madres) tenía sus bocadillos: Las cosas que decía para poner orden en el caótico universo de la niñez de sus hijos. En casa eramos educados. No se decían malas palabras, mis viejos no se peleaban (y a veces hubieran debido) y los objetos eran de uso común. Cuando crecí vi casas con fruteras de las que no podías agarrar algo (por que eso lo compro mi hermano para él) o cada uno tenia "su" toalla. En el toallero de la mia  habia un toallon y si lo usabas despues lo ponias a lavar, Pero las toallas eran de todos.
Una de las frases premium de mi madre era "tuyo no es ni el aire que respiras". Es una frase cruel, bienmirada. No sos dueño de nada, nunca
Mas allá de compartir el tocadiscos llevaba a que no te creas con derecho sobre ningun objeto.
Y en mi pegó mas fuerte aún. No me la puedo creer.
Tampoco creo en los que "se la creen" pero los veo hacer ostentación narcisistica (el famoso ego inflado) y digo ¿como pueden? Claramente no son hijos de mi madre.

Estaba eligiendo foto de cabecera del twitter y encontré esto que me encantó.

y era bastante perfecto, porque se por vieja, por zorra y por haber leído mucho mas que la media que le paso el lustre a mas de uno que se cree muy listo. Pero ahi suena la voz de mi vieja diciendome "quien te crees que sos": Pero, mamá yo se que dice Lacan, 
No hay manera, y así  se me arruina la diversión.
Soy, como muchos, la que se cree las derrotas y no los exitos.Soy la que sabe de sus defectos pero no puede disfrutar sus virtudes. Eso no es humildad, es otra cosa, no grata.
 Y  es profundamente injusto. Ademas ¿sabes cuantos capitulos de los Simpson le hacen falta a la gilada para entender los chistes que yo hago? No, no me funciona. Una lastima. Si naciera de nuevo, me la creería mucho mas, y sería, definitivamente mas feliz.





miércoles, 26 de abril de 2017

las flores del mal.

Resultado de imagen para flores del malMe equivoque de lugar donde ir a dar clases. No tengo un peso. Una mujer del lugar equivoco me da 100 mangos para que llegue al otro en remis. Un remis indigno con coches hechos bosta. Como el viento está loco, entro a esperarlo donde trabaja la empleada. Hay un televisor viejo y una biblioteca donde hay un mate, un termo, y unos tarros feos. Todo es feo.
10 minutos dice
En la tele pasan un programa yanqui de asesinos dementes. Trata de una pareja que mata  chicas. El  siempre tuvo problemas dicen los fiscales o investigadores, E indujo a ella, una perdedora, gorda, grandes tetas, muy corta de vista, a que le buscara mujeres porque sexualmente, ella, la perdedora, lo aburría. Secuestran a un par de jovenes hermanastras que tenían mala fama, la de huir de sus casas. Otras echadas a perder. Las investigadoras dicen que la gorda lo hizo para no perder al tipo, con el que estaba obsesinada y brindarle parteners a la alturita de sus caprichos.
Me pierdo como terminó, se que murieron las runaway, se que la gorda con anteojos (no mas de 25 años) debe haber terminado en perpetua o si dio  con un estado jodido, la deben haber ajusticiado. El, el loquito por ahi vive en la carcel a la espera de que algun gobernador le conmute la pena de muerte

Me pregunto por las razones de la gorda, (baja autoestima dicen en la tele, las investigadoras del caso y yo me pregunto por mi estima personal, si es poca, si es mucha tambien hasta donde llegaría yo. por los repliegues de la mente, y por las cosas que llevan a las personas a pensar que las otras personas son cosas para usar, y dejar tiradas o muertas por ahi. Me dan ganas de vomitar por algo que paso en Michigan, mientras acá nomas llevan chicas.

Mientras haya carroña cerca es imposible estar a salvo.  La canalla asecha, no tienen limites. Los asesinos son kamikases del mal, nada los arreda. 

Necesitaría urgente algo que me rescate de tanto sinsentido, viene mi auto, (era horrible, desvencijado) y me voy por el camino negro para la calle Marbella. (Marsella me dice el remisero y tiene razon): Tal vez yo quisiera estar en Marbella con todo el sol, y no en Marsella, porque es un puerto y los puertos tienen algo ruin.

Necesito una música cuando cuento esto que me haga sentir mejor. No tengo piedad por esos asesinos, una música, algo.. que me haga sentir mejor.

(no, no funcionó porque tiene el decorado de Sliver que trata de psicopatas voyeur)
vamos por otra

(esta si funciona, porque me recuerda cuando Julian, mi pibe vivia en casa, y era adolecente y yo no pensaba en boludeces)



domingo, 23 de abril de 2017

cuanta gente sola.

Este cuento lo escribí hace 3 años. Es un cuento donde me imagino sola, y me imagino voyeur de otros. Creo que es un cuento sobre la soledad. Hablaba de este cuento con el bloguero Frodo,
¿dirán los hombres que no hay mujeres?
Que difícil es encontrarse, que solos estamos.
Voces chivando en el desierto, angurria de no morir del todo.(la frase es de Costantini y resume esta hora del domingo donde el sol se va cayendo y yo no lo puedo agarrar)
Resultado de imagen para mujer sentada en la mesa de  un bar
YA NO HAY HOMBRES

A mí: ¿venir a darme una lista de vegetales A y vegetales B a mí? ¡Justo a mí! La pelotuda me hablaba como si yo fuera mogólica, agarrando unos moldecitos para visualizar el tamaño de las porciones.
 Caí en ese consultorio- blanco, minimalista, de tan minimalista casi kitsch- (cuatrocientos mangos, y minga de usar la obra social, ni recibo me dió)  recomendada por una clienta de la oficina. Me deje convencer por el “casi una gurú”, por el “te va a cambiar la vida”.
¿Y quien no quiere cambiar de vida? La tilinga me llamaba “querida”. ¿Vos me ves carita de ser una persona a la que una médica que dice querida cada vez que abre la boca, pueda  remotamente cambiarle la vida?
Con ese ánimo entré al  Martínez, el mío, ese al que voy siempre. Voy al Martínez como  esos gestores berretas  que atienden clientes y cierran tratos  en  bares. Está a mitad de camino entre el departamento y la oficina, pero, por esas falsas casualidades de la sincronía, que se empeña en morderme los garrones, (o será que vivo atenta a toda señal)  quedaba justo bajo el consultorio.
Martínez: lemon pie, galletitas de manteca de cortesía que se derriten cuando se las aplasta con la lengua, con un dejo a ralladura de verdad, no esencia artificial,  que recuerdan cosas de madre, pero de madre buena.  Martínez, chesse cake y tipos. Un faro siempre, y hoy en particular,  un oasis, para sacarme la vena que me quedó cuando salí de la nutri.
Por mi bien, harían justicia en prohibirme la entrada, porque por un lado ya  no hay

hombres,  y por otro no quiero engañar, justificándome con que lo frecuento porque me gusta el café de Colombia. Si,  voy al Martínez porque el café es buenísimo, los precios  se bancan, me queda de paso, pero sobre todo porque frente a la ventana, atalaya urbana, esa torre de cazador de indios onas, me dediqué históricamente a ver venir –con esperanza, sin ella, con ansia, desanimada,- a los hombres con los que me encontré en estos últimos tres años de seca de amor verdadero. El lugar me da confianza. Lo peor que tiene es que las mesas están muy juntas.
Estaba hoy con este ánimo del orto, sentada, esperando ver venir como en flashbacks de película BAFICI, en blanco y negro, si querés mas datos, bajo la forma de una panorámica horizontal en barrido, el fantasma retardado de la treintena de levantes virtuales con los que me encontré allí.  O,  para no hacértela dramática,  sentada con la finalidad  de hacer un bollo con la carpetita de la nutri (cuatrocientos pesos en quince minutos de escuchar obviedades) y mandarme una porción (no media porción, sino una entera) de la torta del día.
Pero entonces entraron ellos. Y como quien larga el aire en una expiración profunda en clase de trabajo corporal, sacando todo lo malo, me puse a mirarlos. Pensando en sanarme la malasangre observando la vida de los otros.
Igual, ustedes saben, era inútil esperar que vengan los fantasmas,  quizá fuera infinitamente mejor su ausencia, porque entre ellos podría  reaparecer ese  cocinador de conejos que viajó desde Santiago del Estero y me despelotó el rancho, con llamadas que daban pavura, y te juro que me arrepentí de todos y cada uno de los mails que mandé en mi vida, hubiera preferido jamás haberme metido en el juego. Después de hacer el amparo judicial, con perímetro incluido, bajé la persiana. No más tipos de las redes sociales. Que si pinta,  las compañeras de la oficina  me presenten a algún primo en
desgracia, a un recién separado que no esté demasiado melanco,  o un soltero que, por favor Dios, no viva con la madre. Para agarrar viaje me tendrían que dar pruebas fehacientes de  que el señor  no está medicado. Por lo menos no con antipsicóticos.  Yo  escarmenté. Y ahora estoy en  tiempo de soledad, ya lo dice la Sagrada Biblia, hay un tiempo de sembrar y uno de tomar café y esperar hasta que escampe.
Me quedó el vicio del  Martínez, hoy casi de casualidad,  de paso, pero aunque no tenga que esperar hombres vengo, no quiero confesarlo, quizá sea por el  lemon pie, o si dejo delirar mi cabeza, esperando que alguno de la treintena quiera buscarme allí, como de casualidad. Alguien, un hombre, que quiera verme, que me extrañe, que me necesite. Pero ese pensamiento no conduce a nada. Al final, cuando ya no se puede contar con los  hombres te quedan las tortas. No, no lo digo por las lesbianas, digo las tortas: harina  grasa y azúcar, ese paraíso.
Y así estaba yo, discutiendo entre mis ganas de comer, o  darle una oportunidad a la nutricionista imbécil y pedir un virtuoso cortado doble a secas, cuando ellos entraron.
Juntos entraron, ya les digo, soy de estar atenta. Los había visto saludarse en la esquina con esa vacilación de quienes no saben si dar la mano o un beso, ese gesto de desconocidos que se miran la ropa, que contrastan la imagen esperada con la verdadera. Los miré mirarse y eso, me hizo pensar que al mismo tiempo se conocían muchísimo y a la vez nada: típico de la gente que se levanta por facebook, por blog o por esa desgracia que es el  twitter.
Tendría que sacar una colección en fascículos alertando mujeres, y  podría ahorrar
muchas lágrimas, pero las destinatarias de tal publicación son como los bichos que van a las luces. Nada las detendrá, todos hemos visto documentales con  las tortuguitas

recién nacidas en la arena en su búsqueda del mar. Los bichos que vuelan se las van a comer vivas Así van las mujeres solas hacia los hombres. Conozco el paño
Mientras ellos se sacaban los abrigos, yo hacia cálculos de calorías para ver si  negociar y pedirme media porción de chesse cake ligh. Total tengo que volver –si vuelvo- a ver a esta pelotuda recién dentro de una semana. El verano ya se fue y para la primavera falta un montón y me anoté en spining para el doblete de matar el tiempo y quemar los rollos Para cuando acabe el periodo de seca (todo termina, eso me lo enseñó la vida) voy a haberme sacado de encima los diez que me monté  cuando fue lo del santiagueño. Angustia y cup cakes, pésima junta.
Ellos andarían entre los  45 y los 55, mas para el lado de los 55 pero resistiendo. Ni  desconocidos ni amigos. Les faltaba un cartel luminoso  “primera cita a ver que pinta”  Quiero explicarlo bien para que no se piense que invento para hacer creíble el cuento: el dialogo indicaba que sabían bastante uno del otro, que tenían opinión en común sobre  ciertos tópicos, y yo  estimé que  venían intercambiando data desde hace años. Si uds no son gente de lo virtual pueden creer que el verosimil del relato se me esta yendo al carajo, porque ¿Cómo no se van a conocer si intercambian opiniones desde hace mucho? Denme crédito: eso pasa.
No fue demasiado difícil encontrarles el  target, hablaban de blogs políticos, él definitivamente era bloguero, ella comentadora nomás, (me dió que era una comentadora serial, inteligente, incisiva) y del palo del  kichnerismo, de la 125, de si Scioli era o no un buen sucesor de Cristina (coincidieron que no), se rieron de la tintura del Pollo Sobrero- pero no eran amigos, no se conocían en un sentido fino del termino, y no estoy hablando del conocimiento bíblico, que implica carne y humores.
Entonces,  mi querido  Watson ¿por qué digo que no eran amigos? Datos empíricos dan
respaldo a mi teoría del desconocimiento previo. Él le preguntó si fumaba,  ella le contó de sus dos hijos, uno en Barcelona y otro adolescente que vivía con el padre. Denme otro crédito: estos dos era la primera vez que se veían, a pesar de tanta saraza de “yo se que vos pensás” o “me hiciste reír tanto cuando” y sobreentendidos que quedaban flotando como flotaba el humo cuando todavía se podía fumar en los bares. Un tiempo más feliz, el pasado.
Ella era  Eunice –solo al principio el la llamó así, le dijo “Eunice,¿ que vas a tomar?”.Pero después, mientras me atendían y yo pedía el colombiano cortado sin lemon pie,  me perdí un pedazo de charla y cuando retomé, ella ya era María del Carmen. Me di cuenta que venía entregada: hay señales, los tipos no las ven pero cualquiera que sea del club puede identificarlas, cierto nerviosismo con las manos, el tocarse el pelo, bah,  yo no soy la Cosmopolitan, pero las señales gritaban que ella abrigaba alguna esperanza con ese encuentro. Apuesto mi reino que venia bien depilada.
No la juzgo ¿Acaso no todas esperamos algo?  Estaba frente a mi, aunque no me mirara, ni una vez. Solo mas tarde me miró y quizá fue en vano.   Èl me daba la espalda, pero lo podía escuchar mejor, hasta me anote en el celular el nombre del blog para enterarme de mas. El blog se llamaba “La Patria Kirchnerista”, María del Carmen lo nombraba “vos”..
Que poca vida que  tengo, que en vez de ir a ver una película me convertía en voyeur de poca monta en un bar de Palermo.
El café colombiano sin torta no es lo mismo, y empecé a mordisquear  esa maldición de las galletitas mantecositas, y no me daban ganas de irme, una inercia. Había pasado solo media hora y nada esperaba en casa.
No me vengan con lo de la mascota, el departamento solo da para gato y no voy a tener
 uno por el  riesgo de que  termine colgando fotos de mis gatos en el facebook y que se me nombre en la oficina como “ la vieja de los gatos”. Ni gatos ni animal print para mi, no les voy a dar la oportunidad a esas hijas de puta que creen que siempre van a tener veintisiete años. Y ¡el horror el horror! imaginarme que la reina de las  hijas de puta, esa de contaduría que sale con Alfredo me llame por atrás “la gorda de los gatos”, cuando yo y él sabemos que fui lo único que tuvo  en la época en que se le murió la hija y la mujer se había vuelto loca. Basta de galletitas. Pura manteca.
Mejor no pensar, se puede ser feliz sin pensar, decía ese cuento de Cortazar, que Brindisi dice que esta sobrevalorado pero a mi me encanta. Entonces me enfoqué, como si lo que pasara en la otra mesa fuera mi asunto: mejor no pensar. Me puse a escuchar el dialogo (la opo, 678, Randazzo, Scioli que siempre cae parado, Cristina Cristina Cristina)  escuchaba las risas de ella y le iba agarrando medio bronca al tipo de La Patria Kirchnerista porque no acusaba mucho recibo del interés, del esfuerzo, de la garra que le ponía  María del Carmen, nadando en la melaza del  narcisismo masculino desplegado en bandera.  El hacia gala de sus encantos como si los tuviera, como si fuera el pistolero mas rápido del oeste, y ella, boluda, le festejaba.
Declamaba un poco, sobreactuaba  el compromiso con la “década ganada”. Yo vengo de los setenta , y se, papito, que eso no es una verdadera militancia, pero que me voy a poner a opinar. Si María del Carmen no se lo hacia notar, que tengo que decir yo. Puede ser esa la razón por la cual  no me va bien con los hombres, no me entra una. Y a ellos, ya se sabe, les gustan condescendientes, rubias y taradas (y jóvenes y lindas, claro).
Afuera la noche cayó, como cae la noche. Uds. saben, la noche  de las mujeres que vuelven de trabajos infectos o sublimes, todas con su compra, su bolsita del super, sus

pequeñas vidas. La noche que así como que te saca una estrella en cielo y en el  suelo trae a los que se acodan en los umbrales para dormir su miseria, la noche con los apurados que vuelven a la casa y se sentaran alrededor de la fogata del televisor prendido, la noche que mas tarde invitara  a tocarse los pies en la cama grande, la noche de los alucinados que esperan lo que no va a llegar, de los críos que quieren quedarse un rato mas a ver a Tinelli Y en el Martínez, la noche azuzaba y a las mozas que atienden se les empezó a notar las ganas de cerrar. Por esta parte de Santa Fe, una vez que el comercio se va apagando todo es mas triste que en un suburbio. Todo se pone triste. En el bar, yo, mi platito de galletitas amenity vacío, el jarrito de café vacío  y ellos hablando, como si no se hubieran dado cuenta de la noche les pedía que apuraran el trámite.
María del Carmen metió en la conversación el tema del deseo Dijo María del Carmen, textual: yo tengo el deseo intacto. Le imaginé una analista lacaniana.  Lo dijo fuerte, era su carta, su ancho de espada. El le dio un vuelco a la cosa, saco un tópico inesperado, como en un acto de magia donde esperás que el mago pele el ramo de flores de papel crepè, pero te saca una tabla de planchar.
A veces me equivoco, para mí al final se iban a ir para el telo. (el Martínez, nada inocentemente, queda a la vuelta de un albergue) Pero, sin embargo, cuando ella empezó a enunciar que su deseo estaba intacto como punto culmine de dos horas de charla sin parar, él dice que tenia que contarle un secreto, porque ella le inspiraba confianza, que eso le consumía toda la energía. Agucé las antenas, pero no solo a mi me costo entender de que se trataba. A María del Carmen, también. 
Ambas esperábamos un final feliz, casi saboreabamos la gloria de una revolcada sanitaria, pero entonces  él pela esta nueva carta. Los hombres son asombrosos. El de la
Patria Kirchnerista bajó la voz y por lo que ella decía, entendí que se lo planteaba como un juego de preguntas y respuestas.  Y ella, pobrecita,  tratando de hacer fuerza para dar con la respuesta correcta. Buena jugadora empezó tanteando si tenía el secreto que ver con amores clandestinos, con sentimientos, con trabajo, con la familia. A esta altura yo tenia ganas de sopapearlo por haberle hecho perder a María del Carmen dos horas de sus casi cincuenta años. Dos horas y plata en la depilación con cera sistema español,  en la manicura, para no hablar de las ilusiones desperdigadas, que no hay seguro que te las cubra. Ella seguía concentrada en jugar. Para mi, game over, jaque mate, volvete a tu casa sola.
No sentimientos, no amores. La miro mirándolo y entonces ella dice ¿timba? El silencio de él fue como el “caliente caliente” en las prendas que se hacen los niños. Cuando ella intento con “conseguiste una forma de ganar en el juego”, el se agranda y le contesta, “no lo dije yo, lo dijiste vos”. Y ¿de que manera? dice ella “la mas habitual”. Entonces yo pienso “la ruleta” al mismo tiempo que ella dice “la ruleta”.
Se acerca la camarera a mi mesa y luego a la de ellos, avisando del cierre del local. Ambas como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, pero no, nos dirigimos al baño. Escaleras arriba y mientras yo entro al sagrado recinto y ella se lava las manos, nos cruzamos las miradas por vez primera.  Yo la miré y no me entendió. El tipo es un pelotudo le decía yo mandándole mensajes con los ojos, es uno de esos que cree en  milanesas u ovnis, todo es igual. En un fractal de segundo quise consolarla “no te hagas problema, no pasa nada, no sos vos, es él” continuaba mi mensaje encriptado.
Cuando bajé las mozas ya estaban levantando las mesas, él estaba parado en la puerta ayudándola con el abrigo  y escuche el ultimo pedazo de dialogo que me fue dado presenciar: “vos no tenés que contar esto, si se sabe yo puedo estar en peligro, hay mucha gente interesada, yo no te dije nada, pero algún día, cuando estés por morir te vas a acordar de lo que te dije”.
Me metí en el subte con el animo raro de quien hizo una cosa bien y una mal. Tenía todavía la carpetita con los vegetales b y los vegetales a , y queriendo o sin querer le había ganado una batalla al lemon pie Las galletitas alimonadas, un mal menor.
Me dio lástima por María del Carmen o acaso por mi.
 La noche, como un guante frío y hostil que me empujó al subte,  me hizo sentir que la entraña caliente de la estación era un consuelo. En dos estaciones llegaría a casa. Ojala, pensé, den una buena en el cable.

sábado, 22 de abril de 2017

imaginaciones.



La percepción del mundo está teñida por un otro mundo, el mundo interior (si querés llamarlo así) lleno de deseos, de miedos, de pulsiones -ligadas a lo biológico- de fantasías, esas películas indignas, desacatadas, ilusorias,  que nos hacemos mientras miramos el celular, la televisión está prendida y si entrara alguien nos sobresaltaríamos, indudablemente. Que no nos pregunten que estamos pensando, si no quieren que mintamos.
A nosotros, los neuroticos  nos diferencia de los psicóticos es que sabemos diferenciar -en parte - ese mundo privado de lo que afuera está. Esa delgada linea roja nos impide desbarrancar en alucinaciones y  delirios. Pero no nos priva de las fantasías, las expectativas y las pesadillas. No nos priva de la alegria o la angustia de pensar la vida.
¿que es sino el famoso ataque de pánico sino un aviso de algo terrible,  que no sucederá? El tren pasó,no nos arrolló, esperamos quietitos en la barrera y sin embargo el cuerpo se porta como si tuviéramos el zapato agarrado en  la vía y el mastodonte se acerca?

A nosotros, los neuróticos se nos diferencia de los perversos por angustiarnos, incluso por lo ficcional que crea nuestra atormentada mente. Y de los psicoticos, por tener criterio de realidad.

Me encanta pertenecer a la especie que está conformada por un 90% de agua, algo que se llama racionalidad y que nos imaginemos cosas...El idiota no se imagina nada, no puede siquiera saber que es soñar con algo, que es esperar sabiendo que no advendrá... como tocar una guitarra eléctrica invisible pensando que se está en River y que toda esa multitud te aplaude. Boludeces, de eso estamos hechos.

No se porque imaginé, que estábamos unidos y me senti mejor, escribió el Carpo que no era un dechado de sentimientos,un tipo que podemos imaginar con sentimientos muy rústicos
Pero ahi esta, esta canción de decepción  cantada por Adrian Otero, poco antes de morir. Creo que no llegó a ver el disco editado, gran disco de blues, esa tristeza.



viernes, 21 de abril de 2017

la vida se va enredando enredando como el musguito en la piedra.

Ayer fui a Puan, a la facultad de Filosofía y Letras, por primera vez en mi vida. Es que voy a hacer otra carrera de grado: Voy a estudiar Filosofía. Nada de maestría ni niño muerto. Me voy a mandar una licenciatura. Estoy contenta por ser este un gesto inútil en el sentido pragmático: No lo hago para nada, sino por el placer de leer con otros, textos que me interpelan.
Lo bello en general no sirve para nada. Coger, por ej. es algo que no sirve para nada. Y es bello. O tiene en si mismo la posibilidad de belleza. Estudiar también.
Ando buscando papeles para no hacer el CBC. son tramites muy complicados (hoy, registro civil, banco, sellado, registro civil de nuevo, escuela secundaria.... es que no encontré mi titulo de secundaria y tenía que adjuntarlo. Y como es que me piden esa gansada si soy egresada de esa Universidad ??? bueno, me lo piden. 
En la escuela secundaria buscaban mi legajo y me dicen que no terminé 5to. año. Que dejé a mitad de año: tuve que explicar que en octubre me rajaron, me cambiaron de turno, por kilombera.
Una señora mayor explicando eso... y agregué.... "pero era buena alumna". La empleada le explico a otra empleada que yo (que estaba en ventanilla) había sido echada de la escuela al turno mañana por faltas de conducta. 
Fue muy fuerte, fue volver a los diecisiete después de vivir un siglo.
Como soy de las que remata con un chiste les dije "no está la jefa de preceptores, porque si no hubiera dicho"esta chica no va a llegar a ningún lado".
En tu cara Escuela Secundaria..!!!!!!  fui directora de escuela,tuve titulo de grado, y mas y mas y acá estoy indemne o a pedazos.  chupamelá.
la vida se va enredando enredando como el musguito en la piedra....



algo viejo que merece volver a leerse.

Alejandro Crotto y un poema cuya erótica puede pasar desapercibida a un lector desatento.

COMO CRECIENDO EN EL CARBÓN LA BRASA Entonces, de repente, percibir, como creciendo en el carbón la brasa, en cada cosa, ahora, alrededor...