sábado, 21 de octubre de 2017

quisiera ser.

Mariana, la del taller de poesía,  me mando dos consignas  para estimular mi creatividad. Una, está respondida en el post anterior, La otra, es la que traté de resolver en este. Mariana me manda un par de poemas donde la escritora, Jimena Busefi escribe "quisiera ser" (quisiera ser una filosofa con brushing, y quisiera ser japonesa)
me cuesta mucho liarme con la consigna pero recuerdo, insistentemente, a Alfonsina Storni y por asociación libre a los hermosos hombres romanos, que circulaban vestidos como no se ve nunca en Buenos Aires, ni remotamente, esa ropa de buenas telas, de buen corte.... ah, bellos romanos.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera, 
como una romana, para concordar 
con las grandes olas, y las rocas muertas 
y las anchas playas que ciñen el mar. 

                            Alfonsina Storni.

Desentonar. 

Quisiera ser la que te gusta
y que me aprueben tus amigos
aliviados por verte con una mujer
a la altura de tus créditos
En tanto, duplicamos nuestra imagen
en infinitas fotos digitales
¿acaso no parecemos
un noviazgo de  revista?
¡me recordás tanto a esos varones
que miraba con asombro
 por la Via Merulana!
Pantalón blanco de hilo y camisa azul marino
un reloj  como una brújula de bronce
entramos con encanto
a elegantes restós que dan al río
y en nuestra mesa,
 pulpo  maridando con champagne

Debería verme madre comer
sin mancharme el vestido de diseño
digno de alfombras rojas donde dan premios
colgada en stilletos  altisimos 
moviendome como manequin de alta costura.

Tu mirada me dice,  oh, soy afortunado
¡ella gusta de mi!
En tanto, pasamos las tardes 
haciendo cosas de ricos
La luz nos favorece 
Somos tan fotogénicos que asquea.

No desentonar, no desentonar
Perdoname, amor, este abismo
Buscame cuando estés adentro de mi cuerpo
encontrame de una vez la belleza que poseo
vos todo ciego por mi luz 

envuelta adentro de tus piernas

jueves, 19 de octubre de 2017

la enemiga

me pusieron en un brete en el taller de poesía. Escribir un poema con una de esas palabras que jamás usaría.
Entonces me empecé a preguntar ¿que palabra no usaría? Y ahi nomas, me di cuenta que abominaría hablar como una revista de mujeres (aqui en el blogroll hay una falsa revista de mujeres que amo)
y no se porque empecé sin proponermelo a destilar odio....como un vaso rajado del que sale agua a borbotones.

Salio está cosa. No me hago cargo: yo soy buena.

La enemiga

La enemiga
Si hiciera , una vez en la vida, lo que más quiero
te mandaría una tarjeta de invitación
para avisarte que te espero para charlar
y dirimamos de una vez por todas
ese asuntito que tenemos.
Una tarjeta simpática como  esas porquerías
 que colgás en tu facebook
con perritos lastimados y vírgenes de itatí
que lloran piadosas y  acercan
moralejas idiotas para decir
de que va la vida.
Anticipo tu mano blanda al saludarme
¿Como estas, los chicos bien.?

Yo te conversaría,
con palabras que pudieras entender
porque todas mis ironías y significantes
de señora directora, de muchacha universitaria
de mina analizada
 se mellan y desarman
en la roca dura de tu ignorancia
Te hablaría con educación impostada
Con el lenguaje bizarro con que vos
Hablas con los doctores
eligiendo palabras de la Para Ti
o de la revista Caras
que hojeas sin comprar, en la peluquería
cuando te haces ese ordinario rubio falso que tan mal te queda
mientras mirás modelos idiotas y falsas princesas
que lucen vestidos de canje
 y se sacan fotos en  baños pulidos todo dorado
Y después iríamos a lo nuestro:
te pisaría la cabeza como si fuera una sandía
que chorrea jugo de sangre
Bailaría un haka sobre tu cuerpo
repartiendo triperío por el piso
Saltaría sobre vos
como un ángel de exterminio,
largando odio
como un caracol larga la baba
como un calamar larga la tinta
Y después dormiría el sueño de los justos
 una noche entera


 [N1]Adoraría poner en Habana y Segurola, pero temo quede muy críptico.

miércoles, 18 de octubre de 2017

no nos hacemos los boludos.

en este blog no nos hacemos los boludos.
Ante los medios que encontraron un cuerpo en un lugar ya rastrillado, y teniendo hijos yo, y pensando en que todos pueden ser mis hijos (así opera la empatía, cualquier pibe puede ser tu hijo)
algo tengo que decir.
Este blog no es tan leído. Una entrada exitosa tiene 100 lectores. Una entrada mediocre 40
pero quizá alguno de esos lectores esta desadvertido y tiene que votar esta semana.
A esos lectores desadvertidos le dedico esta entrada.
Porque este es un blog personal, y lo personal es político
(gracias por el texto, Alejandro Neira)

Ante el hallazgo de un cuerpo en el Río Chubut y la firme sospecha
de que se trataría del joven desaparecido forzosamente (por el Estado
pro-nazi), Santiago Maldonado, solo resta recordar las declaraciones
del anterior Juez Guido Otranto, separado de la causa, de que 
Maldonado seguramente se habría ahogado.
Para tal afirmación aún sin encontrar el cuerpo, ante las medidas de
ordenar tres rastrillajes a lo largo del río y cerca del conflicto donde
desaparece el joven, llevadas a cabo por la Prefectura Nacional sin
resultado positivo alguno.
Queda a las claras que Santiago Maldonado fue detenido por las fuerzas
de Gendarmería Nacional, trasladado, alojado en uno de los cuarteles de
GN, torturado mediante la aplicación de la "técnica" del submarino, y muerto 
en el mismo lugar donde fue escondido por la fuerza.
Por otra parte, también está claro para quién conoce las zonas de deshielo
de como aumenta la fuerza del caudal de un río y su capacidad.
También se sabe que los deshielos comienzan en Primavera, por lo que es 
imposible que un cuerpo quede "enrededado", o atascado por las ramas
de los árboles, en una zona de poca profundidad y no ser visto, encontrado.
Este es un hecho de deshumanización de una gestión de Gobierno que
no solo apoyó la represión de una fuerza viva de la Democracia, sino también
coadyuvó, fue cómplice, partícipe directo de la desaparición forzada y muerte
de Santiago Maldonado.
Los funcionarios, comenzando por la repugnante Ministra de Seguridad 
Patricia Bullrich, deberían renunciar, someterse a la Justicia y ser 
encarcelados, por tratarse de un delito de lesa humanidad.

lunes, 16 de octubre de 2017

mujeres y demoliendo lecturas del pasado.

quien ha vivido afuera de un tupper ha pasado de todo.
Estaba viendo en la tele una novelita argentina, que me tiene un poco atrapada porque muestra-noveladas- cosas de los setenta. Yo confronto eso con mis recuerdos y me doy cuenta de ciertos anacronismos (esa canción es del 69 y no tiene nada que hacer con el 74, las mujeres "ya no eran así" en el 75, etc) y de muchos aciertos. Se llama "cuentame como pasó" y retrata el pasaje de una familia en un tiempo en que el mundo hizo plop y entonces nadie podía entender que era esa furia.



La miro en capitulos sucesivos, en On demand, no en directo... así que por ahi me mando dos capítulos al hilo, sin otras propagandas que las patéticas de la misma novelita.

(el tipo que rompía las guitarras acaba de estar en la Argentina, era Pete Townshend, y vino con los Who)Resultado de imagen para Pete townshend rompiendo guitarras

Yo miro las nuevas olas y yo soy parte del mar.
La novelita invoco un episodio pasado de mi vida y lo demolió. No el episodio mismo sino su significado. Cuando estaba en 5to. año, un pibe con el que tenia ciertos amores de secundaria me pego un sopapo porque me vió sentada con otro en la clase de contabilidad, con el profesor incluido en la misma clase. A mi me cambiaron de turno y a él lo rajaron de la escuela.
Fue un episodio violento (aunque no me lastimó) y nunca sentí hasta ver algo similar en la novela, que estaba con alguien muy violento y que de haber prosperado esa relación (que se cortó por el kilombo que se armó y no porque yo estuviera convencida de que no había nada bueno para mí en esos amoríos de secundaria) hubiera estado en riesgo continuo de que cualquier desagrado hubiera terminado en un sopapo.
Hoy las mujeres se reúnen en el Chaco, en el Encuentro Nacional de Mujeres. Siento que tanto los varones como las minas estamos bajo la égida del discurso patriarcal que nos afecta a ambos. Pero algo ha cambiado,,, has recorrido un largo camino muchacha. Y la subjetividad de la época nuestra ha cambiado tanto que puedo demoler y revisitar ese episodio de mi adolescencia, sacandole el aura romantica que para mi tuvo siempre esa escena, y pensar otra cosa, muy distinta sobre eso.

Saludo a las mujeres del Encuentro Nacional, porque mas allá de las diferencias del colectivo entre si que es abundantemente heterogéneo muchas minas luchan para que si alguien esta violento, rompa su guitarra, pero no nos rompa a nosotras. Nosotras no somos cosas. Un sopapo no hace verano, Pero de verdad hay gente loca. Hay que permanecer lejos de ellos. Rajá turrito, rajá




sábado, 14 de octubre de 2017

ya no quedan viejas

dedicado a Frodo, que me ha recriminado por mail
Un texto de Casciari.

Ya no quedan viejas originales de fábrica. Quiero decir encorvadas, vestidas sin estridencia y abocadas a la labor del punto cruz. Ya no queda ni un especimen entrecano y silencioso, al que nombrábamos abuela —aunque no lo fuese— cuando nos pedía ayuda peatonal. Venga que la cruzo, abuela. Ya no queda ni una en las grandes ciudades y en breve no las habrá tampoco en el mundo, por culpa de la mujer actual, que, con tal de no envejecer, prefiere inyectarse botulismo.
Cuando los de mi edad éramos chicos (digamos hace un cuarto de siglo) las señoras que traspasaban los sesenta y cinco años no estaban en la pavada, como ocurre ahora. Las viejas de entonces poseían una especie de saber oculto, rústico y efectivo, para casi todos los males posibles: los del cuerpo, los del corazón y los del alma. Sabían solucionar un dolor de muelas con la ayuda de un sapo, por ejemplo, magia que la vieja moderna ya no practica. Sabía mezclar yema de huevo, azúcar y vino de misa para alegría de los nietos jóvenes; ahora las viejas les compran Danoninos. Sabían, en realidad, utilizar la experiencia de los años, no las avergonzaba el calendario.
Eran tiempos, los de mi infancia, en que todavía podíamos ver por la calle a señoras mayores con canas. Yo ayer estaba sacando cuentas, y hace mucho que no veo una cana verdadera, de mujer, por ninguna parte. No sólo eso, sino que las viejas actuales vuelven de la peluquería con colores estrambóticos: rojos zanahoria, amarillos fluorescentes, infinitas variantes del castaño con reflejos y, desde no hace mucho, hasta una especie de azul metalizado que las hace parecer, además de más viejas, un poco extraterrestres o incluso borrosas; como si les hubieran envuelto el pelo para regalo.
El gran problema es que por culpa de ese peinado horroroso al que le llaman la permanente y que sin embargo no les dura nada, hoy resulta casi imposible reconocer de atrás a una vieja. Todas son iguales.
Las canas que ya no vemos porque se esconden bajo litros de tintura cursi, los arrorrós que los bebés de hoy no escuchan porque sus abuelas modernas están en el bingo o estudiando en la escuela nocturna, la medicina campestre para salvar a los demás que las abuelas de hoy han sustituido por la cirugía dermoestética para salvarse solas, todo aquello, ha empezado a morir con esta nueva generación de mujeres empecinadas en parecerse a una ciruela hinchada, a una caricatura de Lánger, a un hazmerreír que no hace gracia.
¿Por qué ya no tejen escarpines, ni bordan mantillas, ni cuentan historias de aparecidos? ¿Por qué las abuelas de ahora, en lugar de a Gardel, escuchan a Julio Iglesias, y algunas a su hijo Enrique? (Las del pelo azul.) ¿Por qué ya no se espantan las señoras mayores con los chistes picantes, sino que hasta son capaces de contarlos en la sobremesa, sin gracia siempre, sólo para sacar patente de desprejuiciadas? ¿Por qué nuestros hijos habrán de privarse de la calidad de las abuelas que yo tuve, y padecer en cambio a otras que prefieren divorciarse antes que enviudar como dios manda?
La vejez femenina natural, en estos tiempos, sólo crece bajo el amparo de la pobreza. Únicamente vemos el verdadero rostro de una anciana en la mujer que no tiene el capital suficiente para pintarse como una puerta, o para ponerse colágeno, o para inyectarse bottox en las ojeras. Ya no es vieja la que quiere, sino la que no puede dejar de serlo. Estamos en camino, muy cerca ya, de que la vejez sea sólo un síntoma inequívoco de miseria, no de sabiduría o dignidad. Ya no les importará a estas señoras ir con la frente bien alta por la calle, pero sí bien tersa.
Por los fragmentos que alcanzo a oír cuando hablan entre ellas, las viejas de hoy —además— tienen preocupaciones banales, sin sustancia y casi siempre reproducen una charla anodina y ramplona. Ya no saben curar el empacho, ni tirar el cuerito, ni cantar viejos tangos irrecuperables, ni fajar con un poncho los pies de una criatura para que duerma por la noche de un tirón. Las viejas actuales únicamente repiten como loros las nuevas tendencias falsas de las revistas de la peluquería, y desean, más que ninguna otra cosa en este mundo, que nadie sepa nunca la verdadera edad de su vejez.
Para peor, la mercadotecnia les sigue la corriente: las telenovelas actuales ya no están confeccionadas para la anciana venerable de ayer, que buscaba un romanticismo angelical para pasar la tarde, sino para la vieja recauchutada de hoy, para las señoras degeneradas que pululan en este tiempo. Ahora las telenovelas ponen muchachos semidesnudos, untados en aceite, en lugar del recio galán de bigote fino. La vieja de hoy es un monstruo alimentado por la televisión vespertina, y me temo que es poco lo que podemos hacer para salvar a nuestros hijos de su cercanía.
Las pocas viejas sensatas que todavía quedan (lo mismo que el koala y el ford taunus) se irán extinguiendo en la soledad de los geriátricos y en los pueblos chicos, y sólo quedarán estas otras, las siliconadas, las lectoras de best-sellers de quince pesos, las sexuadas, las contemporáneas, las de los perfumes penetrantes, las compradoras de teletienda, las que ven en sus nietos no una segunda oportunidad, sino un dedo que las humilla o las delata.
Y en no muchos años, las criaturas ya no sabrán que en el mundo había ancianas cocineras que empezaban a preparar el estofado cuatro horas antes, ancianas reales con canas y trucos para el mal de amor, cebadoras de los primeros mates dulces, que recitaban coplas antiguas y las repetían mil veces por las tardes de la infancia y que ya son coplas inolvidables,
Negrito, ¿querés café?
No mama, que me hace mal,
¿Y entonces, qué querés?
Chocolate, pal carnaval.
Coplas incluso inolvidables treinta años después, cuando el niño ya no es un niño ni vive a la vuelta, ni puede ya despedirse, ni podrá.

viernes, 13 de octubre de 2017

alcanzariola


El amor embarulla  la comprensión del mundo
Metanfetamina bruta inyectada de prepo
Alucino  imagenes
 retina adentro
 busco sentido a los azares
sigo  señales de camino
 con  una permanencia tan frágil
 que se lavarán a la primera lluvia.
Todo esta confuso, malentendido
 esa canción no fue para los dos lo mismo
 aquella tarde no será inolvidable para vos
no recordarás esas entrelineas en el texto de mi boca
y en el texto de mis poemas
no entenderás esa metáfora que cociné para vos
Estos deseos, que como una infección
colonizan cada célula
se me meten adentro del cuerpo
y me pierdo en las apariencias
Esto que me pasa funciona
Como  una enfermedad autoinmune
Vomitando bilis, enferma de todo
con tus ganas
esperando se termine
o que con mis ganas alcance

Alcanzariola. 

domingo, 8 de octubre de 2017

kairos

soy muy feliz yendo a Puan, a la facultad de Filosofía de la UBA, que mugre mamita esa facultad.
que desarrapado todo y que feliz soy ahi.
Aprendo palabras nuevas, estoy fascinada. La que más me gustó hasta ahora es Kairos.
Vamos a wiki.
Kairós (en griego antiguo καιρόςkairós) es un concepto de la filosofía griega que representa un lapso indeterminado en que algo importante sucede. Su significado literal es «momento adecuado u oportuno»,
 Contemporaneamente se lo entiende como «el instante fugaz en el que aparece, metafóricamente hablando, una abertura (o sea, el lugar preciso) que hay que atravesar necesariamente para alcanzar o conseguir el objetivo propuesto.»​ Para el filósofo francés Gilles Deleuze es «un Momento-lugar único e irrepetible que no es presente sino siempre está por llegar y siempre ya ha pasado. Que nos sobrevuela.»


Kairos
te llamo
sacudo mi pulover arriba de una fogata
envaso botellas destinadas a sucumbir en ríos torrentosos
con un papelito adentro
te llamo en voz alta, en sordina
 por teléfono fijo, por celular
en código morse, tamborileando los dedos
nerviosos en la mesa de nuestro bar
corretean mis palabras como ratas nocturnas
en  flotantes hilos de telégrafo
reverberan en el satélite de  google
triangulando con mi tripa
te llamo como un moribundo a la enfermera
para que traiga un vaso de agua
te dejo grafitis escritos  con aerosol
en las paredes de las calles que agarrás para ir al trabajo
Armo aleatorios grupos de guasap donde te incluyo
-todos los mensajes están en clave
Para que vos los entiendas-
te etiqueto  en memes de facebook
te inundo de desnudos por mensajes directos
en mi panza escribo con pintalabios
que necesito te conectes conmigo urgente

y en un momento se paran las rotativas
se hace un silencio de película francesa
y suena  música de climax
Sos vos,  contestás
Cuando ya no me interesa







Imagen relacionada

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...