hugo pratt

hugo pratt
SOLO SOY CRITICABLE EN EL MARCO DE LA IDEA QUE YO TENGO DE MI MISMO
(Ricardo Piglia)

S I R E N A S
A H O G A D A S
E N V O D K A


jueves, 25 de diciembre de 2014

Otra vez me olvide del cumpleaños del blog, pobre hijo bastarde!

cinco años cumplió el Sirenas, el 23.
Con la resaca de comida. (la comida me resaca) los pies hinchados (demasiada sal y ya no debo estar para esos trotes, me haré una purga oral con agua mineral, ya que jamas una terapia colonica,) , escuchando a James Taylor y a  un cubano que es mi ultima adquisiciòn (Decemer Bueno, un nombre y un apellido medios ridiculos) y de repente me acorde que era el cumpleaños del blog. El 23. se me paso. ¿los blog cumplen años? Como no! Cinco  años, podes creer?

Soy una creyente de las palabras. Hay palabras que curan y palabras que enferman. El blog me ha curado y me ha enfermado simultaneamente, como la vida. Ahora escribo poco, no tengo oficio, que se yo.
Cuando lo hago me sano. Es cuestión de apoyar el orto en la silla.
Ando con cosas, una operación próxima, un viaje, el laburo casi nuevo, nuevas sensaciones, algunas muy privadas como para ponerlas asi, como tripas, arriba de la mesa.
También la idea,insistente,  de que voy a morir pronto. Una pelotudez que yo se de donde viene: ¿conocen el episodio de Freud en la Acropolis de Atenas? Parece que Freud va con su hermano, diez años menor  a Atenas y empieza a sentirse mal, extraño. Como si algo que hubiera visto en los libros y deseado no pudiera ser verdad.
Y entonces se da cuenta que estar en Atenas era superar a su padre (demasiado pobre o inculto para poder ir a Grecia o para entender lo que significaba estar en la Acropolis). Y eso estaba definitivamente prohibido.

Realizar deseos trae consigo algo definitivamente incomodo: No realizarlos engendra peste. Asi que, de una forma u otra,  estamos cagados.
Se que no me voy a morir pronto, pero la idea del viaje me perturba y la operación me dice como.
En fin, que no, nilda, que no te vas a morir, carajo.
Que tu tienes un blog que cumple 5 años, mierda! que te sale de la pinga escribir! .

El blog cumple 5 años y yo estoy aca con un pie en roma, otro en santorini, estoy caminando casi por positano, y claro que haré crónicas de viaje, cuando tome sol en tetas en Stiges, Barcelona, compadre.
Por ahora elijo hoteles, espero que el Renfe ponga a la venta los tickets de tren, decido si El louvre o el Miusè dorsè (trato de pronunciar bien, tipo biglietti per la metropolitana, per cortesia), y me digo gorda baja unos kilos, pienso en prosecco, en el cafe y el helado de napoles, pienso en el sirenas, pienso en tantas cosas en por que soy esta que soy.
en que no esta tan mal, gorda, no esta tan mal
Feliz cumpleaños blog de la sirena, de la que decidiò que de todos los oficios terrestres, el que mas le convenia, era el violento oficio de escribir.

sábado, 20 de diciembre de 2014

aquello salvaje de lo que èl nada sabe, nada intuye.

Mientras escucho Yellow Ledbetter pienso en lo que se dice, acaso falso, sobre el significado de esa canción (una canción que me estruja el corazón y que hoy escuche, cinco, diez, no se, hasta marearme) La palabra ledbetter no significa nada: alguien menciona que es una deformación intencional  de letter, la carta. El telegrama amarillo  con el que el gobierno le avisa a los parientes que mataron a uno de los suyos en la guerra.
Quiero dejar la carta en el porsche, canta la voz hipnótica, ondulante, de Eddie Vedder.No se si mi hermano vendrá en una caja o en una bolsa, es una de las variaciones posibles de la letra.
Hoy tenia calambres, no se cuantos, dos, cinco, diez. . Me levante y desnuda me fui al patio del fondo. Como yo, carece de gracia. Habia un viento que me gustaba mas que el aire acondicionado de la pieza. A veces me miro a la luz azul del aparato y me veo como una muerta en una morgue.. No había tormenta pero todo estaba amarillo, irreal,  y me incliné sobre mesa de plástico que paso demasiados meses al sereno y esta tan fea,  para ver si se me pasaba el animal que tenia desde el tobillo mordiéndome por adentro, si lo amansaba y empecé a escribir una carta yellow ledbetter y en dos segundo vino el agua, y no pude dejar de escuchar yellow ledbetter
Que sabe él de mi, que sabe..: Si habían pasado treinta años cuando me conoció, aunque estaba adentro de mi, aunque se abrió paso por mi cuerpo para  ser él y dejar de ser yo. Que sabe, aunque tomó alimento de mi cuerpo para sobrevivir y yo le di su nombre y fue arropado cada noche por mis manos.. Nada sabe de lo salvaje que me habita, nada sabe de lo silenciado mientras templo la leche, cocino el arroz, le cambio las sabanas y él dele crecer y en un segundo, no se cuantos, dos, cinco, diez es mas alto que yo y le pido ayuda para cambiar un enchufe, le cuento cosas y él dice deja de escuchar eso mamá. Y yo persisto, y el se va y en tanto sigue sonando Yellow Ledbetter.Dos,cinco, diez. No se.


sábado, 13 de diciembre de 2014

cojer con j.

Tengo en este blog, de Mairal, cojer en castellanoy por supuesto conozco la frase de Cortazar. Y estoy en un todo de acuerdo con este post del Blog Eterna Cadencia. al que linkeo y agradezco.
Yo digo cojer con j. Es mas: digo cojer.
No poca cosa en una mujer jubilada docente y mina de familia. Cortazar ni siquiera podia decir concha.
:: ENTREVISTAS ::

Una letra que dice mucho

07-10-2010 |
Coger o cojer: esa es la cuestión.
Por Patricio Zunini.
Alguna vez dijo Cortázar: “en toda mi obra no he sido capaz de escribir ni una sola vez la palabra «concha», que por lo menos en dos ocasiones me hizo más falta que los cigarrillos”. Cuando el sexo abandona el reino de la elipsis y se vuelve explícito, las palabras exigen al escritor. Las palabras, la palabra. Si Bukowski hubiera vivido en Argentina, ¿cómo habría titulado La máquina de follar? Coger o cojer: esa es la cuestión.
carne
Pedro Mairal abre el juego. En el cuento “Coger en castellano” (incluido en la antología En celo) un argentino que vive en Estados Unidos recuerda las tardes de sexo con la novia de la calle Yerbal:
Chiara se arqueaba toda sofocada, sofocada, medio fucsia las mejillas con el pelo pegado, cogeme Tavo, cogeme, porque cogíamos en castellano, cojíamos así, con jota, con saliva argentina de pronunciar puteadas y ruegos.
-Pareciera que en Argentina se coje, no se coge -dice Mairal-. Por eso quise hacerlo manifiesto en el cuento, con corrección gramatical mi personaje coge con su mujer americana y se acuerda que cojía con su novia argentina. Yo me debato. Creo que dentro de la voz narrativa más objetivada lo pongo con ge, y cuando aparece el habla coloquial lo pongo con jota.
En el Diccionario Etimológico del Lunfardo, Oscar Conde señala que coger viene del uso español: “cubrir el macho a la hembra”. El vocablo llegó a América cuando el conquistador poseía a las indias. Coger, entonces, esconde en el origen una dominación bestial. Sin embargo, para Patricia Kolesnicov, periodista y escritora, autora de No es amor, hay maneras de quitarle el rasgo opresivo:
-Coger, es decir, agarrar, remite a un acto sexual con cierta dominación, alguien que agarrra, que te coge. El régimen sería coger “a”, como en “me cogí a”. El sabio lenguaje cambia el régimen cuando el verbo cede en violencia e implica consenso. En ese caso, “coger con”.
A tono con la diferenciación propuesta por Mairal, quienes se deciden por cojer con jota lo hacen porque comparten un código de pertenencia:
-Aunque seguramente muchas veces haya usado “coger” -reconoce Mariano Blatt, poeta-, lo prefiero con jota porque así visualizo la palabra cuando la digo o la escucho. Creo que los argentinos, o los rioplatenses, cuando estamos hablando y decimos “cojer” lo estamos diciendo con jota.
-¡Cojer! -estalla Marina Mariasch, también poeta-. Cojer, garchar, es con jota. Coger con ge es para los españoles, y es otra cosa.
Una letra dice mucho. Paula Jiménez -Jimenez con jota, tercera poeta encuestada- prefiere cojer con jota porque “la jota es más elegante”. En cambio Iosi Havilio, autor de las novelas Open Door y Estocolmo, es tajante: “cojer con jota se me hace que no coge nada”. Oliverio Coelho y Naty Menstrual, dos cultores del erotismo que transitan por extremos diferentes, eligen la ge porque les resulta más lasciva. Naty Menstrual ejemplifica: la ge remite a “garchar, gozar, gemir, garopa grande, gaporon”.  Diego Grillo Trubba, periodista y escritor, responsable de la antología En celo, se aparta, no le da importancia porque “por el contexto de la oración se va a entender sin afectar la rítmica ni la melodía”.
Tomando una tercera posición, Juan Terranova, autor de varias novelas, entre ellas El pornógrafo, dice que prefiere “fornicar”:
-Justo ahora estoy corrigiendo un artículo que escribí para la revista La otra orilla en el que aparece mucho “fornicar” y me lo critican. Pero si tengo que poner coger, sí, pongo “coger”. No tengo una razón, pero siempre me lo imaginé con ge, incluso cuando lo pienso o lo digo. Y es algo en lo que pienso mucho. Trato de que mis personajes no digan “coger”. De hecho, me tendría que fijar pero creo que no hay un sólo personaje mío que use ese verbo o alguna de sus conjugaciones. No tendría problema en poner, por ejemplo, “nos cogieron” para decir “nos ganaron”, pero me costaría usarlo para señalar o describir el acto sexual. A la pija le solía poner “verga” que suena a Siglo de oro, pero también me lo criticaban  y critican mucho. Tanto “pija” como “coger” tiene ese sonido áspero de paladar que no tiene mucho que ver con mi idea del sexo, más a asociada a la humedad y a la lubricidad.
Es una decisión. Y parece que una vez tomada, las escritores pueden relajarse y gozar más. Juan Martini no cambia desde hace treinta años, cuando publicó La vida entera:
-Me parece que un verbo tan importante como cojer tiene que tener una escritura significativa. La gente insiste en coger con ge, pero a mí me gusta escribir con jota y para qué estamos los escritores si no es para escribir las palabras como nos gusta escribirlas.

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...